Maestro, Mi Profesion Ideal. Ii


by Jojo <Jojo4@mailcity.com>

CAPITULO 2

Cuando finalmente me acoste, despues de haber castigado a Alejandro, mi mente se debatia en una profunda contradiccion. De un lado me decia que Alejandro se merecia el castigo, pero del otro me daba cuenta de que yo habia disfrutado enormemente al aplicarselo y de hecho todavia mi polla estaba al cien por cien. Me preguntaba si no me habria dejado llevar por mis instintos mas primarios, excediendome en el castigo. Si que es verdad que yo era consciente de que a la edad de Alejandro y del resto de chicos del colegio, los castigos que implicaran desnudarse eran los mas eficaces, por el miedo y verguenza que les da a esos chicos mostrar como sus cuerpos cambian a su forma adulta. Al cabo de un rato de meditar sobre esta cuestion llegue a la conclusion de que Alejandro se merecia el castigo recibido y que ademas, si yo habia disfrutado aplicandoselo, pues tanto mejor para mi.

Al dia siguiente no tenia que dar ninguna clase y decidi aprovechar el dia para organizarme un poco. Estaba en mi despacho releyendo las fichas dejadas por el anterior tutor cuando llamaron a la puerta. Era uno de los chavales, pero a pesar de haber mirado cien veces las fichas no consegui recordar su nombre. La incertidumbre no duro mucho, ya que se presento nada mas entrar.

"Hola sennor tutor. Mi nombre es Luis Bonanza y si no le molesta desearia hablar con Usted un momento". Era un chico alto y guapeton, pero tirando a flaco.

"Usted dira"

"Bien, es un poco dificil para mi, pero vera, el anterior tutor me pedia que le contara los problemas que hubiera entre nosotros, si alguien se saltaba las reglas y todo eso...y creo que debo seguir con esa labor ahora que esta Usted"

"Muy considerado por su parte. Le escucho"

"La cosa es que esta noche he oido como mi companyero de habitacion se masturbaba. Yo le he recordado que eso no estaba permitido, pero me ha mandado callar. Creo que era mi deber comunicarselo a Usted"

"Si, si, has hecho bien. Masturbarse esta terminantemente prohibido en el colegio y se castiga severamente. Pero debes darte cuenta de que necesito mas pruebas. Si tu compannero de habitacion lo niega, no voy a saber a quien creer."

"Oh, creo que puedo conseguir pruebas. Si me permite que vaya hasta mi habitacion un momento creo que puedo convenverle de que lo que le cuento es verdad"

"De acuerdo, le espero aqui". Luis salio de mi despacho, me preguntaba que clase de prueba iba a buscar. Durante el rato que estubo fuera repase mis notas y me di cuenta de que, segun me habia contado hacia unos dias Javier Alvarez, Luis era uno de los cabecillas del colegio. Ahora me explicaba el porque.! A los cinco minutos Luis llamo de nuevo a la puerta. Entro y me mostro un pantalon de pijama.

"Este es el pantalon de Eduardo, mi compannero de habitacion. Usted mismo puede comprobar su estado." Examine el pantalon y efectivamente tenia una mancha en la zona de la entrepierna. Para asegurarme me acerque el pantalon a mi cara y lo oli. Era semen, sin lugar a duda"

"Bien, parece que Usted tenia razon. Soy de la opinion de que los problemas deben resolverse en cuanto surgen. Puede porfavor tratar de encontrar a Eduardo y traerlo hasta aqui a mi despacho?"

"De immediato, sennor. Creo que lo he visto jugando al futbolin." Luis salio del despacho como una flecha, con una cara de alegria que daba gusto verle. Personalmente no me gustan los chivatos y menos los que usan a los demas para conseguir poder, pero debido a mi posicion no tenia eleccion. Devia considerar la denuncia que Luis me trajo, eso si, debia tambien considerar todos los factores y no tomar una decision equivocada.

Al rato estaban de vuelta. Luis entro el el despacho seguido de un chico mas joven, estaria en primer grado, pero alto, desarrollado y musculoso. Eduardo mantenia la cabeza gacha.

"Sennor Eduardo, creo que todavia no hemos tenido la ocasion de hablar, pero hay un asunto bastante desagradable que lo ha traido aqui a mi despacho." Cogi sus pantalones de pijama y se los mostre. "Son estos pantalones suyos"

"Si, sennor" Su voz era casi inaudible.

"En ese caso esta Usted en un grave problema. Aqui su compannero de habitacion, el Sennor Luis Bonanza, ha tenido la amabilidad de contarme como Usted se masturbo anoche y ha presentado como prueba irrefutable su pantalon de pijama manchado de semen. Sabe que masturbarse esta totalmente prohibido. Tiene algo que decir en su defensa?"

"No es verdad, no me he masturbado." Estaba nervioso, pero su respuesta era energica.

"Entonces porque su compannero de habitacion dice que lo oyo?"

"No es verdad. Luis quiere controlarlo todo y ahora se esta inventando esta historia para desacreditarme y ..."

"Y la mancha en sus pantalones? Como la explica?"

"No lo se...de verdad que no me he masturbado, de verdad...Probablemente Luis lleve planeando esta jugada todo el dia. A lo mejor ha sido el quien los ha manchado adrede!"

Supongo que se da cuenta de que esta acusando a su compannero de habitacion de un cargo muy grave, pero la verdad, su historia no carece completamente de sentido y ademas hay una forma muy facil de solucionar este enredo. Primero les dire que el castigo por masturbarse en el colegio son treinta azotes y carencia de intimidad por un periodo de dos semanas. A lo mejor se preguntan a que me refiero con eso de "carencia de intimidad", pero es facil. Durante esas dos semanas el chico castigado no podra entrar en ningun lugar privado, es decir, las habitaciones. Dormira en el pasillo y sin sabanas para que todos podamos ver que hace si asi lo deseamos. Se duchara y hara sus necesidades siempre con la puerta abierta totalmente, para que podamos comprobar que no hace ninguna porqueria. Ademas, sus companneros podran obligarle a su antojo a que les muestre su pene, para comprobar que no esta erecto. Si lo estubiera, deberia comunicarmelo immediatamente a mi persona. Bien, volviendo a su caso. Tienen varias opciones . La primera es que ambos sean castigados por masturbacion. La segunda es que confiese el que se haya masturbado, liberando asi a su compannero del castigo. La tercera es que yo decida quien se ha masturbado y lo castigue segun corresponda. Para ello necesitare su ayuda. Bien, que me dicen?

Luis empezo: "Yo solo deseaba ayudar....no veo porque ahora debo ser castigado por algo queno he hecho, pero me parece bien que Usted decida quien le esta engannando"

"A mi tambien me parece justo" sentencio Eduardo.

"Bien, lo que vamos ha hacer es lo siguiente. Aunque pueda parecerles una contradiccion, voy a pedirles que ambos se masturben ahora mismo y aqui en el despacho. Espero que aprecien la singularidad de este caso. Solo autorizo que se masturben para solucionar el problema que me presentan y evidentemente no seran castigados por ello, todo lo contrario, les agradecere su colaboracion. Mi argumento es como sigue: el que no pueda eyacular o que eche una cantidad minima de semen es el que se ha masturbado esta mannana. Espero que lo consideren justo. Pueden desnudarse y empezar ahora mismo." Ambos empezaron a protestar, pero no les di opcion a mucha replica. "No hay marcha atras, sennores, aceptaron acatar mi decision. Si no quieren colaborar ambos seran considerados culpables." Eduardo empezo a desnudarse, quitandose la corbata y camisa. Luis era mas reticente, pero sabia que no tenia opcion y finalmente cedio. Todo ocurria muy despacio, como si esperaran que sucediera algo que les sacara de este mal trance. Tu be que pedirles que se dieran un poco de prisa y al rato ambos estaban completamente desnudos y se quedaron quietos, parece que esperaban mis instrucciones. "Bien sennores, ya se que esta prohibido masturbarse en el colegio, pero no me creo que yo deba ensennarles como se hace, a su edad. Empicen! Ambos se cogieron la polla y empezaron a masajear, pero las tenian completamente blandas. La escena era extraordinariamente divertida y yo disfrutaba de lo lindo. "Si ninguno de los dos lo consigue, eso significara que ambos son culpables. Pongan mas energia en el asunto!".

Durante largos minutos estubieron intentandolo, sin mucho exito. Sus pollas estaban flaccidas. Pero eran chicos jovenes y potentes. Eduardo fue el primero en empalmarse, al principio no estaba muy dura pero a medida que se tocaba se fue poniendo a tono. El truco parece que consistio en ponerse con las piernas bastante abiertas y arqueadas hacia adelante, de manera que se notaba la tension en todos los musculos de sus piernas. Tambien arqueaba el torso, hacia adelante, como si intentara chupar su propia polla. Luis iba muy por atras, no conseguia empalmarse. Se aparto en un rincon y se puso de cara a la pared, pero aun asi no habia manera. Como ya iba siendo evidente, Eduardo fue el primero en correrse. Solto una lechada enorme, que recogio en la palma de su mano y me la mostro. El olor era penetrante.

"Bien Eduardo, muchas gracias por su colaboracion. Con lo que he visto dudo que Usted se haya podido masturbar esta noche. Ahora veremos si su compannero Luis cumple con su parte, aunque por lo que veo lo tiene dificil. Limpiese un poco con este papel y vistase. Espero que no tengamos que esperar mucho". Habia conseguido poner a Luis muy, muy nervioso. Era ya imposible que lograra correrse, su polla estaba mas y mas flaccida y el hecho de que Eduardo y yo estubieramos mirandolo, completamente vestido, no le ayudaba mucho. Yo casi me alegraba, porque este chico no me gusto desde el principio. Al cabo de diez minutos de agonia decidi intervenir. "Le voy a dar cinco minutos mas, si no se corre la sentencia estara dictada".

Luis salto "No es justo, le juro que no miento, pero no puedo masturbarme, estoy muy nervioso."

"Bien, su compannero ha estado en las misma situacion y lo ha conseguido. Yo creo que su dificultad en correrse solo indica que, despues de masturbarse esta mannana, ahora no puede excitarse suicientemente. Cinco minutos" Luis se apoyo contra la pared y empezo a gemir. Habia ya abandonado su proposito, dejandolo como una empresa imposible. Los cinco minutos pasaron rapido.

"Luis, pongase en pie delante de mi mesa, con las piernas separadas y las manos en la nuca, voy a distar mi sentencia." Me obedecio callado, pero sollozando vigorosamente.

"Existen pruebas irrefutables de que se ha masturbado en el colegio, por ello y como le indique antes, recibira treinta azotes y estara en periodo de prueba por dos semanas, durante las cuales carecera de toda intimidad. Es tambien indudable que ha intentado engannarme e inculpar a su compannero de habitacion de cargos muy graves. Por ello, una vez superadas las dos semanas de prueba, pasara a estar al servicio de su compannero de habitacion, por un periodo de un mes. Durante este tiempo debera obedecer sus ordenes. Si bien Eduardo no podra castigarle directamente, yo atendere sus quejas y aplicare los castigos que me recomiende, si asi lo creo oportuno. Ahora toque el suelo con la punta de los dedos y sin doblar las piernas. Preparese para los treinta azotes. No puede gritar ni moverse, no puede doblar las piernas. Si lo hace el azote no contara." Luis estaba totalmente confuso, pero me obedecio. Yo estaba decidido a hacerle sufrir, por todo el tiempo que me estaba haciendo perder. Me dirigi a la estante ria y cogi una regla de madera enorme, de las que se usan para pintar en la pizarra. Empece el tratamiento, con ritmo lento, esperando unos treinta segundos entre golpe y golpe. Despues de cada impacto todo el cuerpo de Luis temblaba y al golpe doce ya no pudo resistir mas y se dejo caer al suelo. "Sennor mio, nada de dormirse ahora. Vuelva a su posicion y preparese para recibir de nuevo el golpe doce." No me izo caso y se quedo en el suelo. "Veo que no en muy obediente. Eduardo, ayude a su compannero a ponerse en pie" Eduardo lo cogio por el brazo y lo puso en pie. "Ahora inclinese sobre la mesa, su compannero le sujetara los brazos para que no se mueba." Asi lo hicieron. En la cara de Eduardo se veia su satisfaccion, ponia todas sus ganas en sujetar a Luis encima de la mesa. "Bien, en esta nueva posicion, mas comoda para Usted, va a recibir cincuenta azotes y no treinta. Como ya le he dado once quedan cuarenta." No se quejo de que mis matematicas cojearan, me imagino que tendria la mente ocupada en otros d erroteros. Le aplique los azotes mas rapidamente que antes, porque me estaba ya cansando, pero no por ello con menos fuerza. Luis sollozaba, gritaba y forcejeaba, pero Eduardo no le dejaba mucho margen de movimiento. Lo estaba disfrutando. Acabe con la azotaina y mande a Eduardo que lo soltara. Cayo al suelo, su culo estaba increiblemente rojo. Le mande levantarse, cosa que izo al cabo de unos minutos y muy lentamente. "Ahora pongase los calzoncillos, que es la unica prenda de vestir que llevara durante las dos semanas siguientes. Arrastre su colchon al pasillo y vayase a dormir. Estoy seguro que su compannero Eduardo sera tan amable de explicar al resto de sus companneros el tipo de castigo al que ha sido sometido y cuales son las reglas" y dirigiendome a Eduardo: "Y no olvide que durante este periodo de prueba cualquier estudiante puede exigir a Luis que le muestre la polla. Si esta estubiera erecta debera comunicarmelo de immediato. Ahora por favor, dejenme solo, tengo otras cosas que solucionar".

Salieron de la habitacion y me fui a acostar. Probablemente a Luis le resulto mas dificil reconciliar el suenno y tambien a Eduardo, excitado como estaba pensando en el mes durante el cual Luis seria su esclavo particular.


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